Todos mis futuros, contigo

Todos mis inviernos, pasado.
Todos mis futuros, contigo.
Marwan

Porque me gusta cuando vienes, así, de repente, sin razón y para quedarte
Porque eres una fuente de energía inacabable capaz de recargar mis pilas de ayer, de hoy y de mañana
Porque consigues alargar con tus caricias esos días que, pese a nuestro empeño por saborear cada segundo, nos parecen demasiado cortos
Porque la confianza de tus besos es razón suficiente para no querer separame de ti ni un segundo
Porque sabes leerme de arriba a abajo, sin perder el norte en ningún momento, y llegar a donde más me (te) gusta estar.

Porque empiezo el día de otra manera si despierto a tu lado
Porque el poder tenerte cerca (casi) a diario es un lujo al que no quiero renunciar
Porque tengo momentos grabados en mi retina para llenar los días que a veces nos separan
Porque siempre estás, aunque no siempre estemos
Porque no quiero dejar de hacer mis cosas, tener mis planes y vivir mi vida, pero contigo.

Porque no hay nada mejor por la noche que una botella de vino tinto, tú y yo
Porque me gusta cuando hablamos en silencio y sabemos que ‘hoy es para nosotros’
Porque Orange is the New Black no es lo mismo sin ti al otro lado del sofá
Porque Tailandia entera no se recorre en 10 días, y Asia se disfruta mejor acompañado
Porque quiero seguir celebrando en The French Paradox cosas bonitas que están por llegar.

Porque toda una vida da para mucho
Y mucho, es poco.
Te quiero.

– R

I want to be single… but with you

Eugenio Marongiu via Getty Images

Eugenio Marongiu via Getty Images

I want to be single with you.

I want you to go have a beer with your friends, for you to be hungover the next morning and ask me to join you anyway because you feel like having me in your arms, for us to nuzzle against one another. I want to talk in bed in the morning about all sorts of things, but sometimes, in the afternoon, I want us to decide to take different paths for the day.

I want you to tell me about your evenings with your friends. To tell me that there was a girl at the bar who gave​​ you the eye. I want you to send me text messages when you’re drunk with your friends, for you to tell me unimportant things, just so you can be assured that I think of you, too.

I want us to laugh while we’re making love. For us to we start laughing because we’re trying new things and it just doesn’t make sense. I want us to be with our friends, for you to take me by the hand and take me to another room because you cannot take it anymore and you feel like right there you have to make love to me. I want to try to stay silent because there are ears that could hear us.

I want to eat with you, want you to make me talk about me and for you to talk about you. I want us to rant about the North Shore vs. South Shore, West suburb versus East. I want to imagine the loft of our dreams, knowing that we will probably never move in together. For you tell me about your plans with neither head nor tail. I want to be surprised, for you to make me say: Take your passport; we’re leaving.

I want to be afraid with you. To do things I would not do with anyone else, because with you I am confident! To return too drunk after a good evening with friends. For you to take my face, kiss me, use me like your pillow and squeeze me so tightly at night.

I want you to have your life, for you decide on a whim to travel for a few weeks. For you to leave me here alone bored and wishing for the small Facebook pop-up with your face that tells me “hi.”

I don’t always want to be invited for your evenings out and I don’t always want to invite you to mine. Then I can tell you about it and hear you tell me about yours the next day.

I want something that will be both simple and at the same time not so simple. Something that will make sure that I often ask myself questions, but the minute I’m in the same room as you, I know. I want you to think I’m beautiful, for you to be proud to say that we’re together. I want to hear you say you love me and I especially want to tell you in return. I want you to let me walk ahead of you so you can watch my bottom swing from left to right. For you to let me scrape the windows of my car in winter because my butt wiggles and it makes you smile.

I want to make plans not knowing whether or not they will be realized. To be in a relationship that is anything but clear. I want to be your good friend, the one with whom you love hanging out. I want you to keep your desire to flirt with other girls, but for you to come back to me to finish your evening. Because I will want to go home with you. I want to be the one with whom you love to make love and fall asleep. The one who stays away when you work and loves it when you get lost in your world of music. I want to live a single life with you. For our couple life, would be the equivalent of our single lives today, but together.

Célibataires à deux
Isabelle Tessier

Cuando te despiertes

‘And then sometimes two hands’ – Aidan Kelly

Cuando te despiertes, querré tenerte cerca. Como muy lejos, de tu cintura a la mía.
Cuando te despiertes, querré ver la cama deshecha, y las sábanas enredadas.
Cuando te despiertes, querré notar cómo respiras, sentir tu aliento, y quedarme con tu olor.
Cuando te despiertes, querré encontrarme con tus caricias, y robarte los que ya son mis besos.
Cuando te despiertes, querré bajar por tu espalda, aterrizar en tu pecho y quererte hasta que deje de entrar luz por mi ventana.

Cuando abras los ojos, verás lo feliz que soy, y lo feliz que me haces.
Cuando abras los ojos, entenderás que sobran las palabras.
Cuando los abras de verdad, te enseñaré mi esencia, y descubrirás a una imperfecta buscando imperfecciones perfectas.
Cuando los tengas bien abiertos, notarás los latidos del que lleva media vida esperando a que llegaras.
Cuando abras los ojos, sabrás que no hay ‘peros’, pero sí verbos que describen lo que ya se ha convertido en un vicio: amarte.

Cuando nos despertemos, verás cómo te cuido, y veré como me cuidas.
Cuando nos despertemos, querré darte más, y tú no querrás darme menos.
Cuando nos despertemos, sentirás que no te falto, y yo sentiré que no me faltas.
Cuando nos despertemos, querremos no dejar de querernos, y después querernos más.
Cuando nos despertemos, no habrá otra cosa más bonita que darle forma a la palabra ‘nosotros’.

‘Gracias por aparecer en mi vida’, dijiste esta mañana.
‘Gracias por darme una’, respondí al anochecer, justo antes de quedarme dormida.

– R

Mis ganas de ti

Me dan ganas de callarte a besos. De comerte la boca. De llegarte hasta los huesos.

Me dan ganas de perderme entre tus piernas por la noche y enredarme entre tus sueños de madrugada. Despertarme con tu aroma sobre mi pecho y tu mirada en mi mirada.

Que el insomnio contigo es soñar despierto. Que ya no quiero dormir, si es sin ti.

Que cuando estás conmigo soy sordo entre tanto ruido. Que si no te tengo soy ruido entre tanto silencio.

Que yo no quiero calma sin tempestad, ni tregua sin batalla. Yo quiero contigo hasta mañana.

Porque dormir contigo es la mejor manera de no poder dormir.

Porque si no duermo cuando te tengo al lado es por culpa de las ganas que tengo de ti.

José Horacio

Ángeles

Tras aquel viaje larguísimo por fin llegamos a la costa. Nuestro coche ya descansaba como un caballo fatigado en el aparcamiento y tú propusiste que nos diéramos el primer baño. De ese momento lo que más recuerdo son tus tobillos caminando por la arena unos metros por delante de mí. Dios, sólo te faltaban las alas. Eras un ángel. Siempre me preguntaba qué habrías visto en mí, por qué tanta suerte de encontrarte. Vivimos tres semanas increíbles en aquel pueblo con sus pescadores y sus casas blancas. Qué mágica esa sensación de estar con alguien, pasando horas en silencio, sabiendo que todo estaba bien, sin necesidad de hablar. Luego por las noches nos reíamos, bebíamos vino y comíamos los regalos del mar. Fue la última noche tras cenar. Recostada sobre mi pecho dijiste: “¿Sabes por qué te quiero? Porque sé que caminas detrás de mí para mirar mis tobillos y en esos instantes pienso que sólo te faltan las alas”.

Extracto de La triste historia de tu cuerpo sobre el mío
Marwan

Let It Be (Déjalo estar)

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Imagen: Shakespeare in love. John Madden (1998)

En el instituto, en clase de literatura, tuvimos que leer Romeo y Julieta para subir la nota. La Señorita Snider nos hizo representar la obra. A Sam Scafarilo le tocó Romeo y a mí, cosas del destino, Julieta. Las demás estaban celosas, pero yo tenía otra opinión. Le dije a la Señorita Snider que Julieta era idiota; se enamora del único que no puede tener a su lado y después culpa al destino a su propia decisión. La Señorita Snider me dijo que cuando el destino se cruza en tu camino, a veces no tienes alternativa.

A los 14 años ya tenia muy claro que el amor como la vida es fruto de las decisiones y el destino no tiene nada que ver. A todos les parece tan romántico Romeo y Julieta, el amor verdadero qué pena, si fue tan tonta como para enamorarse del enemigo, tomar veneno e irse a dormir a una cripta, se merecía lo que le pasó.

Quizá Romeo y Julieta estuvieran destinados a unirse, aunque solo durante un tiempo. Luego pasó su momento, si lo hubieran sabido tal vez todo hubiera ido bien. Le dije a la Señorita Snider que cuando fuera mayor tomaría las riendas de mi destino, que no dejaría a ningún hombre arrástrame al abismo, y me respondió que si alguna vez sentía la pasión podía considerarme afortunada y que si la encontraba no nos separaríamos nunca.

Yo sigo creyendo que el amor es una cuestión de decisiones. Hay que dejar a un lado el veneno y la daga y buscar tu propio final feliz, casi siempre. Pero a veces, a pesar de decidir lo mejor que puedes y de tus intenciones, el destino termina por ganar.

Let It Be (Déjalo estar)

– A.G

Pequeñas Grandes Cosas (revised, 2015)

“Tengo una tía que cuando te sirve cualquier cosa, te dice: “Dime cuando”. Mi tía decía dime cuando, y nosotros no lo decíamos, no decimos cuando porque siempre existe la posibilidad de que haya más, más tequila, más amor, más de lo que sea, más es mejor.

Hay mucho que decir sobre el vaso medio lleno, sobre saber decir cuando; creo que es una línea borrosa, un barómetro de necesidad y deseo. Depende por completo del individuo y depende de lo que te estén sirviendo, a veces solo queremos probarlo, otras veces no hay suficiente, el vaso no tiene fondo y lo único que queremos es más.”

Enough is enough 

– A.G

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Fotografía: Alex McDonell

Hoy hace un año nacía Cosas que no supe decirte, un lugar dedicado a las pequeñas cosas que me hacen sentir más viva, un espacio donde poder compartir los pensamientos y reflexiones que nunca me atreví a contar.

Hoy hace exactamente doce meses que decidí desnudarme y contarte todo lo que no he sabido decirte en mucho tiempo, aunque no tengo claro que alguna vez llegaras a comprender todo lo que hay detrás de mis palabras.

Cuando las cosas no funcionan, no funcionan, por mucho que nos empeñemos, y hay veces que es mejor dejarlas estar.

Pequeñas Grandes Cosas era el título de mi primera entrada, donde hacía una lista de pequeños propósitos de cara a 2014. Un año después, me quedo tan solo con algunas de esas pequeñas grandes cosas, y añado algunas nuevas, que son las que realmente me dan vida.

Escribir sigue estando en mi lista de propósitos para el año nuevo, así como seguir descubriendo nuevos autores y devorar cuantas más novelas mejor.

Tu sonrisa, tus besos, tu olor… ya no me inspiran lo suficiente.

En 2014 vi a Álvaro dar sus primeros pasos, este año veré a Valeria. Qué suerte haber estado ahí el día de su nacimiento. Y viene un tercero de camino, qué mayores nos hacemos…

Las mañanas a tu lado también dejaron de inspirarme.

Me sigue encantando hablar de ellos con vosotras. Estos días navideños de intercambio de consejos han sido la mejor terapia del mundo.

Ya no espero recibir una llamada tuya.

Cambio París por Dubai.

Aprender una palabra nueva en inglés me sabe a poco, ora vado per l’italiano.

Peli y manta sigue estando entre mis planes favoritos del fin de semana. Pero nunca más sola. Siempre con mi otro yo. شكرا [gracias].

Ya no me pongo guapa para ti, ahora me pongo guapa para mí.

Mi perfume de 2015 se llama Bonbon.

Yo sigo mimándome, pero ya no te mimo a ti.

More literature. More cinema. More music. More theatre. More photography. More art expositions.

En la lista de 2015 hay espacio para la creatividad. Hay espacio para ilusiones. Hay espacio para nuevos proyectos. Hay espacio para ti. Pero, sobre todo, no hay espacio para no ser yo.

– R

Porqué no debería volver a llamarte

Porque nunca fui una prioridad para ti.
Porque nunca me llevaste a Londres contigo.
Porque siempre quisiste que lo nuestro fuera ‘secreto’.
Porque nunca me dejaste acompañarte a uno de tus conciertos.
Porque nunca me incluíste en los planes con tus amigos.
Porque yo era el plan perfecto cuando no había plan.
Porque no respondiste cuando dije: ‘Te quiero’.
Porque nunca me diste la oportunidad de algo más.
Porque Peter Pan no crecerá.
Porque fuiste egoísta conmigo.
Porque destrozaste mi autoestima.
Porque no he vuelto a ser yo.

– R

Photograph: ‘In a world of Pain and Brown there can be shining lights of Neon’ – Aidan Kelly